... Se derrite en las manos de quien se lo va a comer.
... Genera una felicidad y calor instantáneos.
... Cuando se acaba, deja un sabor en los labios que quisiéramos que perdure, pero siempre desaparece.
... No importa dónde, cuándo ni por qué, siempre se disfruta.
... Los hay dulces y amargos, pero es delicioso tenerlo en los labios.
... Existe desde siempre, pero cuando se descubre es una maravilla.
... Mezclado con otros ingredientes, da lugar a las más exquisitas sensaciones.
... Cuando se tiene, se disfruta. Cuando no, se anhela.
... Si es sublime, puede arrancar lágrimas de felicidad.
... Pero el chocolate no es como el amor. No susurra, no acaricia, no besa, no produce dolor.
Imagen: Choc
"Ecos" en La Libélula de Radio 3
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En el programa radiofónico La Libélula de Radio 3 de ayer lunes hablaron de
la antología *Los pescadores de perlas*, editada por Ginés Cutillas y
publica...
Hace 6 años.


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